Mesón de las Cañas

Proyecto de restauración y remodelación / Obra Patrimonial
Mesón de las Cañas / Arq. Julio Vilamajó

 

01  / Julio Vilamajó, el arquitecto / Su relación con Villa Serrana


Julio Vilamajó inició relaciones con la Sociedad Villa Serrana en diciembre de 1945, y en enero de 1948 abandona la dirección del Mesón. En ese tiempo realizó los planos que dieron base a la aprobación  de los fraccionamientos pertenecientes a los poblados Los Romerillos y Las Cumbres y a  la ejecución y dirección de los dos únicos edificios que él estudiara, y cuya construcción además dirigiera total o parcialmente, el Ventorrillo de la Buena Vista y el Mesón de las Cañas.

En el plan para Villa Serrana, el territorio destinado a afincamiento excluye tanto las partes bajas como altas de predio. Las primeras, porque comprenden lugares agrestes, húmedos, selváticos, que dan carácter al conjunto y cuyo cuidado y conservación garantiza la permanencia de la razón  primaria del interés de éste. Las tierras altas las deja para crear bosques artificiales.
No trata de conservar el carácter regional solo por su valor sino para ponerlo a disposición y uso permanente de sus pobladores, previendo un sistema circulatorio con amplias  zonas colectivas que permiten el acceso a los paisajes de privilegio.

Realiza además algunas prescripciones sobre la forma en que se deben realizar las futuras construcciones: utilización de materiales del lugar como piedra, madera, paja, ladrillo de campo, buscando ese diálogo entre la arquitectura y el medio, y buscando también, quizás en forma no consciente, evitar la desaparición de los oficios artesanales y las formas típicas de construcción de la zona.

A través de su vasta obra, en la que se puede seguir claramente su evolución como creador hacia una madurez muy personal, se aprecia el constante respeto por lo existente, tanto en referencia a las obras arquitectónicas como al paisaje.
Sus ideas se encuentran animadas por el sentido de conservación de los elementos culturales que conforman el ámbito en el que se va a desarrollar la arquitectura.
Estos conceptos resultan especialmente claros en proyectos como los de la urbanización de Villa Serrana, donde la perspectiva de las sierras de Minas y su entorno es la protagonista.
Con esa visión orgánica de la arquitectura y el paisaje, se integran edificios como el Ventorrillo de la Buena Vista o el Mesón de las Cañas.

01.1 / La Villa planeada

Es tal la variedad de tipos de organización inventados y tanta la preocupación por eliminar cualquier nexo formal que los sujete entre ellos, que el conjunto adquiere soltura y vivacidad excepcional.
La idea de villa según la cual la arquitectura y la tracería deben desvincularse, se desarrolla en el caso hasta sus ultimas consecuencias.
La estructura topográfica recibe la estructura urbana, pero esta flota libremente dentro de aquella.
Las especies de árboles a plantarse deberán diferir en su color de las plantas silvestres. Se elegirán en lo posible tonalidades rojas y amarillas.
Entre las especies elegidas y en los lugares apropiados se plantarán árboles de hojas caducas que en otoño adquirirán vivos colores.
Todas estas condiciones se prevén a fin de agregar al existente, un nuevo colorido y que éste sea lo más vivo posible.
Relaciona medios y arquitectura manejando nexos geográficos y ecológicos de esencia arquitectónica atendiendo tanto a los materiales como a los procedimientos de construcción locales.

02 / Julio Vilamajó, el pensamiento


Nuestro desafío es penetrar en su pensamiento, en el hombre que piensa y el hombre que hace. El que conoce los modos de fabricación locales. (Arq.A. Parodi)
03 / Abordaje del proyecto / Las serranías como mosaico multiescalar


Desde el aire, un paisaje de grano grueso, fragmentos extensos de naturaleza, grandes manchas verdes, cauces arbolados, espejos de agua, ganado pastando, pequeños enclaves de actividades humanas generando circuitos de conectividad. Rutas para pasear, puntos de reunión…
El paisaje fue ideado. Villa Serrana se presenta como un mosaico terrestre de desarrollo de la naturaleza y las personas. Un lugar donde es posible la construcción del futuro en colectivo.

Cada pieza se sostiene mediante enlaces con una constelación de piezas vecinas.
Así trabajan todas estas piezas: el Ventorrillo, el Mesón, los poblados, el Salto del Penitente.

03.1 / Villa Serrana y el  El Mesón de las Cañas

El Mesón de las Cañas es una pieza concreta del mosaico donde desarrollar actividades humanas asociadas no solo al ocio, al disfrute, al vínculo con la naturaleza, a las sierras y al agua,… a la observación, sino también a la actividad cultural local y regional.

El paisaje mantiene sus procesos poco interrumpidos por las actividades humanas.
Las construcciones no dejan marcas, solo huellas leves que intentan caligrafiar el territorio.
Desde su parcial mirador el usuario se vincula con las materias del paisaje, rolos, paja, piedra.

El agua, el suelo, las especies se mueven de manera natural.
Apostamos a un paisaje cambiante de manera sostenible al ritmo de las culturas locales y regionales. Nos interesa reintegrar a Villa Serrana al mosaico cultural, a la agenda de actividades de nuestro país.

04 / Acciones


04.1 / Acciones de Paisaje
Para integrar a Villa Serrana en el circuito turístico de manera protegida, sin saltos cualitativos es necesario atender las expectativas asociadas al confort interior y la austeridad exterior.
Insertar a Villa Serrana como turismo de todas las estaciones, apostando a una arquitectura atemporal, sin vencimiento
Proponerse como un cartel.

Registros de paisaje en bandas

paisaje previo
el celdario
el paisaje entre la tira y la preexistencia
el mesón
el paisaje de las sierras

Concentración y liberación

La intervención es una pieza única, concentrada y simultáneamente liberadora del paisaje.

Contraste

Vilamajó maneja el concepto de contraste que se retoma como criterio de crecimiento para las nuevas habitaciones.

Horizontalidad

Para Vilamajó:» la vertical es el gesto más limitado del hombre ,la horizontal en cambio, de horizonte a horizonte, ahí está la belleza.
Mantiene una serena tensión».

Relaciones y vínculos

La pieza se entiende como una nueva naturaleza  que intenta relacionarse con  las distintas partes a la vez, no solo edificio con edificio sino, sierra con edificio, suelo con color, color con construcción, construcción y sierras en equilibrio estable.
Las serranías están a disposición, se ofrecen como paseo..
La composición continúa abierta y  asimétrica, extraña y particular.
La fragmentación en pabellones se entiende propicia para un terreno muy quebrado

04.2 / Acciones en el espacio

La estrategia en la nueva pieza es provocar la observación alta del paisaje y percibirlo rodeado de texturas y materialidades.
Entre el interior y el exterior, se inserta un espacio intermedio, el balcón, la galería.
Flotan los troncos.

Revalorizar el paisaje posicionando  un «muro largo «de proporción horizontal, paralelo al terreno y no sobre él, obteniendo así un mayor desarrollo de vistas.

La tira se posa en una bajante, no hace movimientos de tierra, el suelo fluye desordenado.

El paisaje sigue inconcluso. El espacio exterior apenas colonizado.

04.3 / Acciones en el interior

Lo nuevo

La creación de este nuevo grupo de habitaciones responderá al criterio de confort  contemporáneo.
Se pretenden atmósferas interiores simples, honestas utilizando materialidades en bruto ya utilizadas por Vilamajó en el  Mesón.
Se usan modestos materiales y modos corrientes de ponerlos en obra, piedra ahogada, revestimientos de madera de costanero entre otros.

Simple interior como resguardo del frío y del sol. Protección nocturna , paseos diurnos.
El exterior invita a pasear y recorrer. El andar en el edificio es como el andar en el paisaje, es necesario recorrerlo para captarlo.
La nueva pieza filtra una luz centelleante entre los rolos, el existente se abre luminoso hacia la sierra.

Deja respetuosamente el protagonismo al Mesón. Simplemente lo anuncia

Nuevos programas proponen nuevas actividades, para el conjunto y para la Villa, incorporando sala de proyecciones y reuniones, equipamiento para actividades al aire libre, como caminatas, ciclismo de sierra y cabalgatas.

Lo existente

En las habitaciones existentes se genera una nueva envolvente liviana que renueva la imagen, mejora el uso de las instalaciones existentes, y despeja materialidades vernáculas ocultas.
El bullicio se despliega en el bar del Mesón, como lugar de encuentro, de fuego. Responde al deseo de integración con el paisaje que enfrenta.

 

//Datos tomados de Aurelio Lucchini, Arq. Lousteau, Arq. Aníbal Parodi ,Instituto de Diseño de la Facultad de Arquitectura, Udelar